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Antonio Ortiz Echagüe,
sus días en La Pampa
ANTONIO ORTIZ ECHAGÜE vivió junto a su familia altenativamente
entre Buenos Aires y La Pampa en el transcurso de los años
1923 y 1926 . La Holanda es una estancia ubicada en las cercanías
de Carro Quemado en la provincia de La Pampa (hoy Estancia Turística)
que perteneciese a los padres de Elisabeth Smidt, esposa del pintor.
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En estas tierras Antonio y
su esposa Elisabeth disfrutan de la vida al aire libre, el campo
y la caza, testimonio de esto son diversas fotografías
que muestran al pintor ataviado como cazador o ganadero y los
lienzos que pintó en la estancia de su mujer y su hija,
acompañadas de diversos animales domésticos. |
Ellos son: "Mi hija en la estancia" lienzo adquirido
por el Museo de Arte de Indianápolis, USA, donde aparece
Carmen en el soleado interior de la casa llevando un gallo entre
sus brazos, y rodeada de pavos, cotorras, gallinas, un ñandú
y tres pequeños guanacos. Otros son "Mi mujer y mi hija
a caballo", Museo de Arte Contemporáneo, Madrid; "Mi
mujer y mi hija en la estancia", Museo de San Telmo, San Sebastián;
etc.
Estando en Argentina recibe la noticia de que su cuadro "Jacobo
Van Amstel en mi casa", que había presentado en
la Exposición Nacional de Bellas Artes de Madrid, había
obtenido la primera medalla.
Respaldado por este nuevo triunfo el artista realiza una exposición
individual en la galería Van Riel de Buenos Aires, la muestra
fue inaugurada por el Presidente de la República Argentina
y tubo un gran éxito de público. Durante ésta
exposición el Museo Nacional de Bellas Artes adquirió
un lienzo con un desnudo titulado "La amigas".
Las temporadas que el pintor pasaba lejos de la estancia, en la
capital argentina, las dedicaba a cumplir con los muchos encargos
de retratos que le hacía la alta sociedad porteña.
Mientras tanto las cartas de la familia de Antonio y la madre de
Elisabeth lo incitaban a volver a Europa e instalarse en España,
de manera que nuestro artista movido siempre por su nómada
vocacional y teniendo el apoyo incondicional de su esposa decide
iniciar una nueva etapa de su carrera en la capital madrileña.
La situación que encontró en la capital española
dos años después de la proclamación de la Segunda
República no satisfizo a ORTIZ ECHAGÜE -...cuyo corazón
latía por la monarquía - . Además las circunstancias
no eran las más apropiadas para seguir cultivando el retrato
aristocrático, y se sabe que el artista deseaba asentarse
de forma definitiva y dar a sus hijos un hogar estable.
Por todo esto en 1933 se traslada a sus tierras de La Pampa, Argentina,
estancia La Holanda que hoy tiene sus puertas abiertas para disfrutar
de las pinturas en el Museo Atelier de ANTONIO ORTIZ ECHAGÜE
y del paisaje que tantas veces iluminó los ojos del artista.
La Holanda fue su hogar definitivo en los últimos nueve
años de vida. En este tiempo se dedicó por completo
a llevar los negocios de la estancia, que en aquella época
se centraba en los grandes rebaños de ovejas y ganado vacuno.
También pudo dar rienda suelta a su afición por la
caza, que en estos parajes se volvía casi una necesidad porque
eran frecuentes los ataques de los pumas al ganado. Siempre decía
que tenía dos grandes amores en la vida, la pintura y la
caza.
En 1936 hizo construir un estudio cerca de la casa para albergar
la gran cantidad de cuadros y dibujos que había traído
consigo y poder trabajar en él. Lugar que hoy se puede visitar
y apreciar no sólo los cuadros sino también se hallan
allí, los inmensos cajones donde trajo desde España
los mismos.
En el año1939 ORTIZ ECHAGÜE recibe un encargo oficial,
el diseño para los murales de azulejos que decorarían
una de las estaciones de subterráneo de Buenos Aires. Esta
composición, que hoy sigue ornamentando las paredes de la
estación de Entre Ríos, debió versar sobre
la conquista y la colonización de la pampa argentina. Antonio
creó para la ocasión un inmenso friso donde las diversas
escenas quedaban jalonadas por troncos de árboles cuyas copas
tocaban el borde superior del panel. Entre ellos aparecen los conquistadores,
los frailes blandiendo la cruz, y los colonizadores con sus carretas
y ganado. No se sabe con que grado de fidelidad la fábrica
de cerámicas Cataneo y Cia. tradujo el diseño de ORTIZ
ECHAGÜE pero no hay duda de que es una obra muy poco lograda.
Quizá porque el autor nunca fué partidario de la pintura
histórica o quizá porque pese al gran tamaño
de sus lienzos le interesó siempre más el estudio
de las figuras individuales que las grandes composiciones narrativas
como esta.
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Entre las escasas obras que encontramos
de esta época podemos apreciar tres espléndidos
dibujos que muestran claramente la labor de la gente de estas
tierras, fueron realizados en la estancia y los modelos tres
jóvenes peones "Chico con rebenque" (imagen
izquierda), "Paisanito tomando mate", y "El
esquilador". |
El retrato a lápiz y carboncillo de su amigo y maestro de
polo C. F. Belcher, y el óleo de su hijo vestido de gaucho
junto a su hermoso caballo blanco, fueron las dos últimas
obras que realizó el artista antes de su prematura desaparición.
A finales de 1941 su salud empezó a menguar y el día
de fin de año lo trasladaron a Buenos Aires, en el Hospital
Español le diagnosticaron cáncer de pulmón
y a pesar de que cada vez le costaba más respirar seguía
manteniendo su buen humor, que lo había caracterizado durante
toda su vida y se aprecia en su obra.
Así a los 58 años de edad, el 8 de enero de 1942,
fallecía el gran artista español ANTONIO ORTIZ ECHAGÜE.
Sus obras quedaron en el estudio de la estancia La Holanda en La
Pampa, que su esposa se encargó de mantener intacto como
un santuario, durante los cuarenta y un años que le sobrevivió
y con las que organizó diversas exposiciones en Buenos Aires
y en Santa Rosa. Asi mismo Elisabeth, que siempre había sido
su máxima admiradora publicó un par de textos sobre
su esposo, y llevó a cabo varias gestiones para donar algunos
cuadros a la patria que vió nacer a ANTONIO ORTIZ ECHAGÜE,
concluyendo las mismas en la inauguración en el año
1973 en el museo de San Telmo de San Sebastián, España,
una hermosa sala con diez lienzos del artista.
Es un honor para los argentinos poder mostrar en sus tierras la
mayor cantidad de obras realizadas por tan expléndido artista.
La estancia La Holanda es un lugar que lo espera para poder recordar
y admirar a una de las figuras más importantes de la pintura
de este siglo.
Fuente: "ANTONIO ORTIZ ECHAGÜE. EL HOMBRE Y SU OBRA",
por MONSERRAT FORNELLS.
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